
Cómo desperdiciar menos comida y ahorrar más con HelloFresh
Según una nueva encuesta de HelloFresh, líder mundial en kits de recetas, el 52% de los españoles desperdicia entre un 10% y un 50% de comida. Nuestros expertos culinarios comparten sus mejores consejos para ayudarte a aprovechar hasta la última miga y reducir el desperdicio alimentario.

Ama tus sobras
Algunos días tienes más hambre que otros, pero eso no debería resultar en tirar alimentos a la basura. Así que dale rienda suelta a tu creatividad y convierte las sobras en sabrosos manjares: ¡aprovecha tus restos de pollo para hacer croquetas, prepara una frittata añadiendo un huevo batido a tu pasta con verduras o transforma el pan del día anterior en un crujiente rebozado!

Dale otra vida a los restos de la comida
El compostaje ayuda a reducir el desperdicio alimentario transformando los restos de la cocina en un rico abono para el jardín: la piel de frutas y verduras, los posos de café, las bolsitas de té, las cáscaras de huevo y las hierbas aromáticas se pueden usar fácilmente para ello. Los frutos secos y las semillas, al ser más duros, tardan más en descomponerse y para facilitar el proceso deben triturarse; y es mejor evitar la carne, el pescado y los lácteos, ya que pueden atraer plagas. Consulta a los servicios de residuos orgánicos de tu localidad para obtener consejos más específicos.

Transforma tus hierbas frescas sobrantes en potenciadores de sabor
Cuando compramos hierbas frescas para alguna receta, es habitual que nos sobren y se pongan malas en la nevera. Para evitar que eso pase, prueba a hacer cubitos de hielo con ellas: si las congelas en aceite, tendrás siempre a mano un potenciador de sabor inmediato ideal para guisos, sopas y asados. Para ello, las hierbas que mejor funcionan son las más duras como el romero, la salvia, el orégano o el tomillo. En cambio, las más tiernas como el perejil, el cilantro o la menta son perfectas para añadir enteras a cualquier ensalada, potenciar su frescura y combinar con una vinagreta ligera.

Otras formas de aprovechar las verduras
¿Sabías que la mayoría de los restos vegetales pueden tener una segunda vida? Por ejemplo, las hojas de zanahoria (u otros tipos de hoja verde que se estén poniendo mustios, como las espinacas) son una estupenda alternativa a la albahaca para hacer pesto. Basta con añadirlas a un procesador de alimentos con un diente de ajo, zumo de limón recién exprimido, hojas de menta fresca, algunas nueces, aceite de oliva y ¡voilà! En cuanto a la coliflor y el brócoli, puedes hervir sus tallos con otras verduras y obtener un delicioso caldo para tu próximo risotto.

Aprende a congelar correctamente
La congelación detiene el desarrollo de las bacterias y alarga la vida de los alimentos. Pero, ¿cuándo podemos hacerlo? La carne, el pan o el queso duro permiten la congelación, al igual que la mayoría de frutas y verduras (escaldarlas previamente es la manera de conservarlas más tiempo). Utiliza un rotulador para anotar la fecha de congelación: aunque es seguro congelar alimentos durante varios años, la calidad empieza a deteriorarse pasados unos meses. No olvides cocinar bien los alimentos descongelados en las 24 horas siguientes.

Hazte amigo de tu nevera
La mejor forma de organizar el frigorífico es colocando los alimentos más viejos en la parte delantera y los más nuevos en la trasera. Así te será más fácil hacer inventario y controlar qué lleva más tiempo en la nevera, para que no se te pase. Otros consejos útiles: en la medida de lo posible, coloca los alimentos cocinados y listos para consumir en el estante superior, separados de los crudos, para evitar la contaminación; también ten en cuenta que los aguacates, los plátanos o los tomates deben mantenerse fuera de la nevera.

Planifica tus menús como un auténtico profesional
Preparar menús suena intimidante y trabajoso, pero en realidad es una gran solución para ahorrar tiempo y llevar un estilo de vida más saludable, económico y sostenible. Empieza poco a poco, cocinando para dos o tres días. Planifica qué comerás durante la semana que tienes por delante y haz una lista antes de ir al supermercado, así serás más eficaz y evitarás comprar ingredientes innecesarios. Opta por platos que se mantengan buenos tras varios días en el frigorífico. Una forma de recalentar tus preparaciones sin alterar sus promiedades es utilizar el mismo lugar donde se preparó originalmente.
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Elige bien tu vajilla
Preparar raciones demasiado grandes es una de las principales razones por las que se desperdicia comida en casa, por lo que piensa si el tamaño de tu vajilla se corresponde con tus necesidades alimentarias. También puedes utilizar tu plato como guía para calcular proporciones: las verduras deberían ocupar medio plato, las proteínas un cuarto y los carbohidratos el otro.
Distingue la fecha de caducidad de la de consumo preferente
Las fechas de caducidad son importantes, porque constituyen un indicador de la seguridad de los alimentos, y suele encontrarse en los productos refrigerados, frescos y perecederos.
En cambio, las fechas de consumo preferente requieren del juicio del consumidor para determinar si algo está lo bastante fresco como para consumirlo, y suele aparecer en alimentos secos, congelados o enlatados. En este aspecto, confía en tus sentidos: huele y observa tus ingredientes para valorar si todavía se pueden comer.
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Prueba los kits de recetas
Con los kits de recetas de HelloFresh, reduces el desperdicio de alimentos en un 21% en comparación con las formas tradicionales de preparar tus comidas,* ya que recibes en tu casa los ingredientes en sus medidas exactas. Además, se trata de productos frescos y locales, ya que vienen directamente de nuestros proveedores, lo que permite que nuestras entregas sean rápidas y de calidad.