Hay muchísimas razones para amar la calabaza. Es deliciosa, nutritiva y maravillosamente versátil. A la hora de escoger recetas con calabaza, has de saber que las opciones son casi infinitas: puedes saltearla, hornearla, asarla, cocinarla a la parrilla o incluso hervirla. Y aquí va un dato curioso y riguroso para romper el hielo: aunque la comas como una hortaliza, desde el punto de vista botánico es una fruta; concretamente, una baya.
Más allá de las definiciones técnicas, en la cocina se consume como cualquier otra verdura estrella. Queda muy sabrosa en sándwiches, salteada con pasta o triturada en cremas reconfortantes. Básicamente, no hay plato que no mejore con un toque de calabaza. Además, se divide en dos grandes familias: calabazas de verano y calabazas de invierno, clasificadas según su temporada de máximo esplendor. Cualquiera de ellas puede formar parte de las dietas flexitarianas de hoy día.
¿Preparado para explorar el delicioso mundo de la calabaza? Disfrutarás de una gran variedad y de una buena dosis de vitaminas.












